Declaración de Fe
I. LAS SAGRADAS ESCRITURAS
La Santa Biblia fue escrita por hombres divinamente inspirados y es registro de la revelación que Dios hace de sí mismo al hombre. Es un perfecto tesoro de instrucción divina. El autor es Dios, su fin la salvación y su asunto es la verdad sin ninguna mezcla de error. Revela los principios por los cuales Dios nos juzga; y por tanto es, y será hasta el fin del mundo, el verdadero centro de unión cristiana y la norma suprema por la cual toda conducta humana, credos y opiniones religiosas deben ser juzgados. El criterio por el cual la Biblia ha de ser interpretada es Cristo Jesús.
Éxodo 24:4; Deuteronomio 4:1,2; 17:18,19; Josué 1:7; 8:34; Salmo 19:7-10; Salmo 119:11, 105, 140; 2° Samuel 23:2; Proverbios 30:5; Isaías 40:8; Jeremías 15:16; 36:1,2; Mateo 5:17, 18; 22:29; Lucas 21:33; 24:44-46; Juan 5:39; 16:13-15; 17:17; 12:48; Hechos 1:16; 17:11; Romanos 2:16; 15:4; 16:25-27; 2ª Timoteo 3:15-17; Hebreos 1:1,2; 4:12; 1ª Pedro 1:23-25; 2ª Pedro 1:19-21; Apocalipsis 22:18,19.
II. EL VERDADERO DIOS
Hay un sólo Dios viviente y verdadero. Es un ser personal, inteligente y espiritual, el Creador, Redentor, Conservador y Gobernante del Universo, Dios infinito en Santidad y en todas las perfecciones. A El debemos el amor más elevado, reverencia y obediencia. El Dios Eterno se nos revela El mismo como Padre, Hijo y Espíritu Santo, quienes siendo iguales en toda perfección divina desempeñan oficios diferentes aunque unísonos en la obra de la redención.
A. DIOS EL PADRE. Dios como Padre reina con cuidado providencial en su universo, en sus criaturas y en la corriente de los ríos de la historia humana según los propósitos de su gracia. El es todopoderoso, todo amor y todo sabio. Dios es verdaderamente Padre de todos aquellos que lleguen a ser hijos de El por medio de la fe en Cristo Jesús. El es paternal en su actitud con todos los hombres que han sido salvos.
Génesis 1:1; 2:7; 15:11 y siguientes; Levítico 22:2; Deuteronomio 6:4; 32:6; 1° Crónicas 29:10; Salmo 19:1-3; Isaías 43:3, 15; 64:8; Jeremías 10:2-10; 17:13; Mateo 6:9 y siguientes; 7:11; 23:9; 28:19; Marcos 1:9-11; Juan 4:24; 5:26; 14:6-11; 17:1-8; Hechos 1:7; Romanos 1:20; 8:14-16; 1ª Corintios 8:6; Gálatas 4:6; Efesios 4:6; Colosenses 1:2,12; 1ª Timoteo 1:17; Hebreos 3:4; 11:6; 12:9; 1ª Pedro 1:17; 1ª Juan 5:7; Apocalipsis 4:8,11.
B. DIOS EL HIJO. Cristo es el Hijo Eterno de Dios. En su encarnación como Jesucristo fue concebido del Espíritu Santo y nacido de la virgen María sin padre humano; Jesús reveló y cumplió plenamente la voluntad de Dios tomando sobre sí mismo las necesidades y las demandas de la naturaleza humana e identificándose completamente con la humanidad; y sin embargo, no tiene pecado. El honró la ley divina con su obediencia personal y en su muerte en la cruz proveyó la redención del hombre; este así quedó redimido del pecado. Fue levantado de entre los muertos con su cuerpo glorificado y apareció a sus discípulos como la persona que había estado con ellos antes que fuera glorificado. Ascendió a los cielos y ahora está exaltado a la gloria de Dios Padre, donde es único mediador y tiene la naturaleza de Dios y el hombre. El volverá con poder y gloria para juzgar al mundo y para consumar su misión redentora. El ahora mora en todos los creyentes como Señor viviente y omnipotente.
Génesis 18:1 y siguientes; Salmo 2:7 y siguientes; 110:1 y siguientes; Isaías 7:14, 53; Mateo 1:18-25; 3:17; 8:29; 11:27; 14:33; 16:16,27; 17:5; 28:1-10,19; Marcos 1:1; 3:11; Lucas 1:35; 4:41; 24:46; Juan 1:1-18,29; 10:30, 38; 11:25-27; 12:44-50; 14:7-11; 16:15,26-28; 17:1-5,21,22; 20:1-20,28; Hechos 1:9; 2:22-24; 7:55,56; 9:4,5,20; Romanos 1:3,4; 3:23-26; 5:6-21; 8:1-3,34; 10:1; 1ª Corintios 1:30; 2:2; 8:6; 15:1-8,24-28; 2ª Corintios 5:18-21; Gálatas 4:4,5; Efesios 1:20; 3:1; 7:10; Filipenses 2:5-11; Colosenses 1:13-22; 2:9; 1ª Tesalonicenses 4:14-18; 1ª Timoteo 2:5,6; 3:16; Tito 2:13,14; Hebreos 1:1-3ª; 4:14,15; 7:14-28; 9:12-15,23-28; 12:2; 13:8; 1ª Pedro 2:21-25; 3:22; 1ª Juan 1:7-9; 3:2; 4:14,15; 5:9-12; Apocalipsis 1:13-18; 5:9-14; 12:10,11; 13:8; 19:16.
C. DIOS EL ESPÍRITU SANTO. El Espíritu Santo es el Espíritu de Dios. El inspiró a los santos hombres de la antigüedad que escribieron las Escrituras. Mediante la iluminación de Él capacita a los hombres que entiendan la verdad; exalta a Cristo, convence de pecado, de justicia y de juicio; llama a los hombres para que acudan al Salvador y efectúa la regeneración; cultiva el carácter cristiano, conforta a los creyentes y les otorga los dones espirituales con los cuales sirven a Dios por medio de la iglesia; Él sella al creyentes hasta el día de la redención final. Su presencia en el cristiano da la seguridad de que Dios conducirá al cristiano hasta que este adquiera la plenitud de la estatura de Cristo. Él ilumina y da poder al creyente y a la iglesia en la adoración, la evangelización y el servicio.
Génesis 1:2; Jueces 14:6; Job 26:13; Salmo 51:11; 139:7 y siguientes; Isaías 61:1-3; Joel 2:28-32; Mateo 1:18; 3:16; 4:1; 12:28-32; 28:19; Marcos 1:10-13; Lucas 1:35; 4:1,18,19; 11:13; 24:49; Juan 4:24; 14:16,17; 15:26; 16:7-15; Hechos 1:8; 2:1-4,38; 4:31; 5:3; 6:3; 7:55; 8:17,39; 10:44; 13:2; 15:28; 16:6; 19:1-3; Romanos 8:9-11,14-16,26,27; 1ª Corintios 2:10-14; 3:16; 12:3-11; Gálatas 4:6; Efesios 1:13,14; 4:30; 5:18; 1ª Tesalonicenses 5:19; 1ª Timoteo 3:16; 4:1; 2ª Timoteo 1:14; 3:16; Hebreos 9:8-14; 2ª Pedro 1:21; 1ª Juan 4:13; 5:16; Apocalipsis 1:10; 22:17.
III. EL HOMBRE.
Dios, por su acción directa, creó al hombre a su propia imagen; por lo mismo esta es la obra culminante de la creación efectuada por Dios. En el principio el hombre era inocente de pecado y estaba investido de libre albedrío por su Creador. Por este libre albedrío el hombre pecó en contra de Dios e introdujo el pecado en la raza humana. Mediante la tentación de Satanás, el hombre transgredió el mandamiento de Dios y perdió su inocencia original; por esto su posteridad heredó una naturaleza y un ambiente con tendencia a pecar, tan pronto como esa posteridad es capaz de realizar una acción moral queda bajo posibilidad de convertirse en transgresora de la ley divina y de sufrir la condenación. Solamente la gracia de Dios puede hacer que el hombre vuelva a estar en santa comunión con Dios. El carácter sagrado de la personalidad humana es evidente; porque Dios creó al hombre a su propia imagen y porque Cristo murió por el hombre; por lo tanto, cada hombre posee dignidad y merece respeto y amor cristiano.
Génesis 1:26-30; 2:5,7,8-22; 9:6; Salmo 1:1; 8:3-6; 32:1-5; 51:5; Isaías 6:5; Jeremías 17:5; Mateo 16:26; Hechos 17:26-31; Romanos 1:19-32; 3:10-18,23; 5:6,12,19; 6:6; 7:14-25; 8:14-18,29; 1ª Corintios 1:21-31; 15:19,21,22; Efesios 2:1-22; 3:1-11.
IV. LA SALVACIÓN ES POR LA GRACIA.
Creemos que la salvación de los pecadores:
A) Es gratuita para todos por medio de la fe en Cristo.
Efesios 2:5-8; Romanos 3:24,26; 5:1; Isaías 55:1
B) No depende de obras buenas que el hombre pueda hacer.
Tito 3:5; Efesios 2:9-10; Gálatas 2:16
C) Y el único obstáculo para su salvación es la depravación inherente y rechazamiento voluntario de Cristo como el único Salvador.
Juan 3:19; 5:40; Romanos 9:32; 1:28,29
D) Rechazamiento que le acarrea condenación agravada.
Juan 3:18,36; Romanos 5:12; 6:23
V. REGENERACIÓN.
Creemos que la Regeneración:
A) Es un nacimiento nuevo y es la obra del Espíritu Santo en el corazón del hombre;
Juan 3:3,6; 1:12,13; Santiago 1:18
B) Consiste en dar una disposición sana a la mente;
Romanos 2:28,29; Ezequiel 36:26; Deuteronomio 30:6; 1ª Corintios 2:12,14
C) Se efectúa por el poder del Espíritu Santo y en conexión con la verdad divina; aunque no esté al alcance de nuestra comprensión;
Juan 3:8; 1:13; Santiago 1:18; Efesios 1:13
D) Consiguiéndose así que voluntariamente obedezcamos al evangelio;
Efesios 5:10; Romanos 12:2; Efesios 5:17
E) Y que su propia evidencia se revele en los frutos de arrepentimiento, fe y novedad de vida.
Efesios 5:9; Mateo 7:20; 1ª Juan 5:4
VI. EL ARREPENTIMIENTO Y LA FE
Creemos que el Arrepentimiento y la Fe:
A) Son requisitos indispensables para la salvación.
Lucas 13:3,5; Marcos 1:15; Efesios 2:8; Juan 3:16,18,36
B) Que el arrepentimiento es hacia Dios y la fe hacia Cristo Jesús y que están íntimamente relacionados;
Hechos 20:20,21; Mateo 21:32; Hebreos 6:1
C) Que son la obra del Espíritu Santo en el corazón;
Ezequiel 18:31,32; Juan 16:8,9; Efesios 4:21-24
D) Y que por medio de ellos el pecador convicto, sinceramente contrito, vuelve a Dios y reconoce a Cristo como su salvador personal, Mediador único y Rey.
Isaías 55:7; Hechos 16:30,31; Romanos 10:9-11; Gálatas 2:16
VII. LA JUSTIFICACIÓN
Creemos que la Justificación es:
A) El gran bien que Cristo asegura a los que tengan fe;
Juan 1:16; Hechos 13:39; Romanos 5:1; Gálatas 2:16
B) Que incluye tal justificación el perdón del pecado, atribuyéndoles a Dios la justicia de Cristo mediante la fe en Él, no tomando en cuenta ninguna justicia que hubiera hecho;
Romanos 3:24,25; 4:5-8; Tito 3:5-7
C) Que los introduce a un estado altamente bienaventurado de paz en favor con Dios y hace nuestros, ahora y para siempre, todos los demás bienes que fueron necesarios.
Hechos 10:42,43; Romanos 4:23-25; 5:8-10
VIII. EL PROPÓSITO DE LA GRACIA DIVINA.
Creemos que elección es:
A) El propósito eterno de Dios conforme al cual gratuitamente regenera, santifica y salva a los pecadores;
2ª Tesalonicenses 2:13,14; 1ª Pedro 1:2; 2:9; Juan 15:16
B) Que estando en perfecta armonía con el libre albedrío del hombre, comprende todos los medios relacionados con el fin;
Efesios 1:3-6,11; 2ª Timoteo 1:9; Romanos 8:29,30
C) Que es la más gloriosa manifestación de la soberana bondad de Dios;
Romanos 2:4; 9:19-24; Efesios 1:7-9
D) Siendo infinitamente gratuita, sabia, santa e inmutable; que excluye eternamente toda jactancia y promueve humildad, amor, oración, alabanza y confianza en Dios, e imitación gratuita de su digna misericordia, que su certeza es manifiesta por los efectos en todos aquellos que verdaderamente creen al evangelio;
Romanos 3:27; 1ª Corintios 1:30,31; 4:7; Efesios 2:8,9
E) Que es base de la seguridad cristianan y que para estar ciertos de dicha elección con respecto a nosotros, requiere y merece la más acendrada diligencia.
Romanos 8:28-39; Filipenses 3:12-14; 1:6; 2:12,13
IX. LA SANTIFICACIÓN. Creemos que la Santificación es:
A) El proceso por el cual conforme a la voluntad de Dios, somos hechos participantes de su voluntad;
1ª Tesalonicenses 4:3-7; 5:23; 2ª Corintios 7:1
B) Que es obra progresiva;
Proverbios 4:18; Filipenses 1:6; 2ª Pedro 3:18
C) Cuyo principio esta en la regeneración y;
Romanos 6:4; Efesios 2:10
D) Que se efectúa en el corazón de los creyentes por el poder y la presencia del Espíritu Santo. Sello y Consolador, en el ejercicio continuo de los medios establecidos, particularmente la Palabra de Dios, el examen personal, abnegación, vigilancia, oración y cumplimiento de todo deber piadoso;
Juan 14:16,17; 17:17-19; Efesios 4:30
E) Llegando a su perfección con la purificación de los cuerpos en la segunda venida de Cristo.
Efesios 1:13,14; Romanos 8:23; 1ª Corintios 15:51-54
X. LA PERSEVERANCIA DE LOS SANTOS. Todos los verdaderos creyentes perseveran hasta el fin. Aquellos a quienes el Señor a aceptado en Cristo y ha santificado con su Espíritu Santo, jamás caerán del estado de gracia sino que perseveraran hasta el fin. Los creyentes pueden caer en pecado por negligencia y tentación, por lo cual contristan al Espíritu, menoscaban sus virtudes y su bienestar espiritual, hacen que haya reproches por la causa de Cristo y juicios temporalmente adversos a ellos; sin embargo, serán guardados por el poder de Dios, mediante la fe que produce salvación.
Génesis 12:1-3; Éxodo 19:5-8; 1º Samuel 8:4-7,19,22; Isaías 5:1-7; Jeremías 31:31 y siguientes; Mateo 16:18,19; 21:28-45; 24:22,31; 25:34; Lucas 1:68-79; 2:29-32; 19:41-44; 22:44-48; Juan 1:12-14; 3:16; 5:24; 6:44,45,65; 10:27,28; 15:16; 17:6,12,17,18; Hechos 20:32; Romanos 5:9,10; 8:28-39; 10:12-15; 11:5-7,26-36; 1ª Corintios 1:2; 15:54-58; Efesios 1:4-23; 2:1-10; 3:1-11; Colosenses 1:12-14; 2ª Tesalonicenses 2:13.14; 2ª Timoteo 1:12; 2:10,19; Hebreos 11:39; 12:2; 1ª Pedro 1:2-5,13; 2:4-10; 1ª Juan 1:7-9; 2:19; 3:2
XI. LA LEY Y EL EVANGELIO. Creemos que enseñan las escrituras que:
A) La ley de Dios es la norma Eterna e invariable de su gobierno moral;
Romanos 3:21; Mateo 5:17; Romanos 3:20,21
B) Que es Santa, Justa y Buena;
Romanos 7:12; 7:7,14; Salmo 119
C) Que la única causa de la incapacidad de cumplir los preceptos de ella, que atribuyen las Escrituras al hombre caído en la naturaleza pecaminosa de este;
Romanos 8:7,8; 7:16-23; 8:6-8
D) Libertarnos de la cual, y restituirnos mediante intercesor a la obediencia de la Santa Ley, es un objetivo de los principios propuestos en el Evangelio y también de los medios de gracia relacionados con el establecimiento de la iglesia.
Romanos 8:2-4; 1ª Timoteo 1:15; Juan 14:16,17,26,27
XII. UNA IGLESIA VERDADERA. Creemos que una iglesia verdadera de Cristo es:
A) Una congregación de creyentes en Él, bautizados después de una profesión de fe;
Hechos 2:41,42; Apocalipsis 1:4; 22:16
B) Unidos en las doctrinas del evangelio, comprometidos en mantener las ordenanzas conforme a las escrituras;
Hechos 14:22,23; Efesios 4:5,13; Hechos 20:6,7
C) Reconociendo a Cristo como la única cabeza tomando la Biblia como su única regla de fe y practica;
Mateo 28:20; Colosenses 1:18,19; 2:8-10; 1ª Corintios 11:23,24
D) Y cuyos oficiales bíblicos son pastor u obispo y diáconos.
Filipenses 1:1; Hechos 6:3-6; 14:23
XIII. EL BAUTISMO CRISTIANO. Creemos que el bautismo:
A) Es la inmersión en agua del creyente en Cristo, ejecutado por un administrador idóneo;
Mateo 3:13-17; Hechos 8:36-39; 19:3-5
B) Efectuado en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo, por que tal es el mandato;
Mateo 28:19; Hechos 10:47,48; 2:38,39
C) Que es símbolo de la sepultura y resurrección de Cristo y de la del creyente;
Romanos 6:3-5; Colosenses 2:12; 2ª Corintios 5:17
D) Y que es un requisito para gozar de los privilegios de la iglesia.
Hechos 2:41,42; 6:2-5; 15:22,23; Romanos 6:4
XIV. LA CENA DEL SEÑOR. Creemos que la Cena del Señor es la segunda ordenanza y:
A) Que consiste en dos aspectos que son pan sin levadura y vino fruto de la vid, los que representan respectivamente el cuerpo y la sangre de Cristo;
Mateo 26:26-30; 1ª Corintios 11:26; Lucas 22:19,20
B) Que los participantes deben ser creyentes bautizados que tengan la misma doctrina y que se celebra en la reunión de la iglesia y
Hechos 2:41,42; 1ª Corintios 11:18,26; Hechos 20:6
C) Que la cena conmemora el sufrimiento y la muerte de Cristo hasta que Él vuelva.
1ª Corintios 11:23,26
XV. EL DÍA DEL SEÑOR. Creemos que:
A) El primer día de la semana es el reposo del cristianismo;
Juan 20:1,19,26; Hechos 20:7; 1ª Corintios 16:1,2
B) Que este día a de consagrarse a los fines religiosos;
Éxodo 20:8; Hebreos 10:24,25; Hechos 20:7
C) Absteniéndose el cristiano de todo trabajo secular que no sea obra de misericordia o de absoluta necesidad;
Isaías 58:13,14; Mateo 12:8-12; Lucas 14:3-6
D) Preparándose para el descanso que le queda al pueblo de Dios.
Hebreos 4:7-11; Hechos 13:44; Éxodo 20:10
XVI. EL GOBIERNO CIVIL. Creemos que:
A) El gobierno civil existe por disposición Divina para los intereses y el buen orden de la sociedad humana;
Romanos 13:1-7; Mateo 17:24-27; Juan 19:11
B) Y que por los magistrados debemos orar, honrándolos en conciencia y obedeciéndoles;
Mateo 22:21; Tito 3:1; 1ª Pedro 2:13-17
C) Excepto en aquellas cosas que sean expuestas a la voluntad de Dios único dueño de la conciencia y Príncipe de los reyes de la tierra;
Hechos 4:18-20; 5:29; Apocalipsis 17:14
D) Y que debe haber interdependencia de acción entre el Estado y la Iglesia, siendo cada cual útil e importante en su lugar.
Efesios 1:21,22; 1ª Timoteo 2:1-5
XVII. LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO. Creemos que:
A) Cristo vendrá otra vez en forma personal y visible,
Juan 14:2,3; Hechos 1:11; Mateo 24:30; Apocalipsis 1:7
B) Como ladrón en la noche, porque no sabemos ni el día ni la hora,
Mateo 24:36,39,42,44; 25:13
C) Y que vendrá como juez porque el día de la salvación habrá pasado.
2ª Tesalonicenses 1:6-10; Judas 1:14,15; Apocalipsis 22:12
XVIII. EL JUICIO FINAL. Creemos que:
A) Cuando venga Cristo al mundo otra vez se verificara el juicio, el que tiene por objeto premiar al hombre según sus obras;
Mateo 16:27; 1ª Corintios 3:14; Apocalipsis 20:12,13; 22:12
B) Hacer manifiesto su carácter verdadero y hacer separación entre los redimidos y los perdidos;
Mateo 25:32-34; 13:41-43; Judas 1:15
C) Que todos estarán presentes en el juicio;
Mateo 25:31,32; 2ª Corintios 5:10; Romanos 14:10
D) Y de este juicio cada cual ira a su respectivo lugar.
2ª Tesalonicenses 1:6-10; Apocalipsis 14:9-11; 20:13-15
XIX. EL CIELO Y EL INFIERNO. Creemos que hay dos lugares en que los hombres habrán de morar después de esta vida:
A) Los redimidos vivirán con Cristo en el cielo;
Juan 14:1-6; Mateo 25:34; Apocalipsis 7:9-15; 21:1-7
B) Y los perdidos existirán en el infierno con el diablo y sus ángeles;
Mateo 25:41,46; Lucas 16:22-24; Apocalipsis 14:10,11; 20:10; Filipenses 1:20-23
C) Y tal existencia, sea en el cielo o sea en el infierno será eterna.
Isaías 33:14,16; Daniel 12:2; Mateo 18:8; 25:46
XX. MAYORDOMÍA. Creemos que Dios es la fuente de todas las bendiciones temporales y espirituales; todo lo que tenemos y lo que somos se lo debemos a Él. Los cristianos tiene una deuda espiritual con el mundo entero, un depósito santo en el Evangelio y una impelente mayordomía de sus posesiones. Por tanto están bajo la obligación de servir a Dios con su tiempo, con sus talentos, y sus posesiones materiales; deben reconocer que todo esto les ha sido confiado a fin de usarlo para la honra y la gloria de Dios y para ayudar a otros. De acuerdo con las Escrituras, los cristianos, deben contribuir regular y sistemáticamente, de manera proporcional y liberal para el extendimiento de la causa del Redentor en la tierra.
Génesis 14:20; Levítico 27:30-32; Deuteronomio 8:18; Malaquias 3:8-12; Mateo 6:1-4; 19:21; 23:23; 25:14-19; Lucas 12:16-21,42; 16:1-13; Hechos 2:44-47; 5:1-11; 17:24-25; 20:35; Romanos 6:6-22; 12:1,12; 1ª Corintios 4:1,2; 6:19,20; 16:1-4; 2ª Corintios 8:9; 12:15; Filipenses 4:10-19; 1ª Pedro 1:18,19
Ser Bautista
¿En que creemos los Bautistas?
Las iglesias bautistas CREEMOS
• En el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo
• En las Sagradas Escrituras como regla suprema y suficiente de fe y conducta
• En la salvación del hombre mediante la muerte expiatoria de Nuestro Señor Jesu Cristo
• En el derecho y deber de cada cual de tributar culto a Dios según el dictado de su propia conciencia
• En la regeneración del alma mediante su fe en el Divino Salvador, sin el uso de cualquier rito y sacramento
• Que la iglesia de Cristo consiste de los bautizados creyentes en Cristo.
• Que todo creyente debe ser bautizado en agua, según los mandamientos de las Escrituras y la práctica de los apóstoles y la iglesia primitiva.
• Que el bautismo en agua tiene por designio el manifestar la previa regeneración del alma.
• Que todo miembro de la iglesia debe participar en la Santa Cena del Señor.
• En la independencia de cada iglesia, y en la igualdad de todos los ministros de
• Jesu Cristo.
• Que la mejor prueba de la regeneración del hombre consiste en su obediencia los mandamientos de Cristo.
• Que el cristiano debe seguir la paz con todos, y la santidad sin la cual nadie verá al Señor.
México. DF., Revista La Luz, 1885
Guillermo Sloan, Director-Editor
Principios Bíblicos Básicos en que creemos los Bautistas
DEFINICION:
Debemos entender por Principio Bíblico: Una verdad fundamental, clara y extensa que se encuentra en la Biblia, que además de darnos un visión global de la teología, nos da una base para concluir sobre asuntos específicos.
Por otro lado esta visión global que constituye un principio bíblico fundamental, surge de la reflexión sobre un conjunto determinado de verdades especificas o “doctrinas”.
Podemos decir entonces que la relación entre los principios fundamentales y las doctrinas o conclusiones sobre verdades específicas es una relación “dinámica”. Porque hemos descubierto una serie de verdades de la Biblia es que podemos establecer algunos principios pero a su vez el tener los principios fundamentales nos da capacidad para realizar conclusiones doctrinales en forma más eficiente.
Habría que aclarar además que en cuanto a la identidad denominacional, los principios juegan un papel muy importante. Podríamos diferir en cuanto a algunas doctrinas (Escatología: el milenio, el rapto etc., Eclesiología: comunión abierta cerrada o semiabierta o semicerrada etc.,), pero no podemos diferir en cuanto a los principios y seguir siendo bautistas. Esta es entonces la razón por la que, después de haber estudiado nuestra historia, debemos estudiar nuestros principios.
Les llamamos PRINCIPIOS BIBLICOS QUE CREEMOS LOS BAUTISTAS, porque es lo que son, son principios bíblicos, los bautistas no los inventamos sólo los hemos creído a través de la historia por haberlos descubierto en el Nuevo Testamento, son siete y los estudiaremos uno por uno.
1- EL PRINCIPIO CRISTOLOGICO :: EL Señorío De Cristo.
2.- EL PRINCIPIO BIBLICO :: La autoridad del nuevo testamento.
3.- EL PRINCIPIO ECLESIASTICO :: Una membresía Regenerada
4.- EL PRINCIPIO SOCIOLOGICO :: Un gobierno u orden democrático
5.- EL PRINCIPIO ESPIRITUAL :: La libertad Religiosa
6.- PRINCIPIO POLÍTICO :: La separación entre la Iglesia y el Estado.
7.- EL PRINCIPIO EVANGELÍSTICO :: El Evangelismo Personal y la Obra Misionera